Madre ausente

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Cerré los ojos y ahí estaba,
justo como la recordaba,
antes de la ausencia,
antes de perder su imagen
tras de mis párpados.

Ojos oscuros resaltaban
sobre su rostro pálido.
Oh, madre,
ángel ojeroso y cansado
por el desvelo y los cuidados.

En un segundo de ensueño
creí sentir de nuevo
sus cabellos rozando mi frente,
su beso de amor y descanso.

¿Estás, madre, detrás de ese velo?
¿Eres la borrosa imagen
de este preciado sueño?

Abrí los ojos y la nada
me acechaba en la sola estancia.
Perdí su mirada y su beso,
olvidé su imagen amada.

¿Has vuelto, madre, del destierro?
¿Eres la delicada sombra
que me acecha entre los sueños?

Vuelve, madre, por las noches.
Anida en mí tu recuerdo.
Te ruego no me abandones
como lo hiciste hace tiempo.

Abraza en el tuyo mi cuerpo
y cubre mi ser con tus besos.
Vuelve, oh, madre hermosa,
o llévame al fin a tu lado.

madre ausente

Una poesía que evoca el recuerdo de una madre largamente ausente y, en el cual, los recuerdos se mezclan con ruegos, en la idealización de esta figura perdida.

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